MADARIAGA ORBEA, JUAN
Rafael de Garitano-Aldeta es un personaje extraordinario ubicado en un periodo, también extraordinario, de la
historia de Euskal Herria y especialmente de Bergara: la Ilustración. Fue Garitano párroco de Santa Marina
entre los años 1764 y 1785, periodo en el que se involucró de lleno en la problemática cultural y social de su
entorno. Mantuvo una enconada controversia con los poderes civiles, defendiendo implícitamente la
supremacía de la autoridad espiritual sobre la temporal. También fue un apasionado defensor de la lengua
vasca, lo que se evidencia, entre otras cosas, en su agria polémica al respecto con la Sociedad Bascongada
de Amigos del País y con el conde de Peñaflorida en particular. Garitano fue un entusiasta lector y un bibliófilo
empedernido. A su muerte, su librería estaba compuesta por 636 títulos e 1016 volúmenes, una cifra
homérica a la sazón, teniendo en cuenta que las bibliotecas de la época rara vez sobrepasaban la cuarentena
de títulos.