DESCHNER, KARLHEINZ
Aparecieron los primeros grandes doctores de la Iglesia, y los santos, en contra de todas las pasiones humanas, realizaron una serie de ejercicios mentales dignos de todo encomio que han entrado a formar parte tanto de la historia de la fe como de la historia del pensamiento a#x5b;...a#x5d;a#x201d;. Sin embargo, cabe puntualizar que esto no se produjo en contra de todas las pasiones humanas sino en buena medida por ellas, pues quien se toma en serio el espa#xed;ritu no puede creer que uno sea dos o tres o que tres sea igual a uno. La teologa#xed;a cristiana llama a esto suprarracional y no contrarracional o irracional. Lo llama misterio, no absurdo. Y al haber entre el cielo y la tierra tantas cosas que nuestra filosofa#xed;a escola#xe1;stica ni se imagina, no es necesario tomar por verdadero todo lo que se ha imaginado, ni hace falta tomar el mayor de los absurdos por cierto y considerarlo un gran misterio. a#x201c;Si Dios a#x2014;dice Diderota#x2014;, por quien tenemos la raza#xf3;n, exige sacrificar la raza#xf3;n, es un prestidigitador que hace desaparecer lo que acaba de dar.