AA.VV
Quizá la mayor dificultad que enfrentamos a la hora de abordar el problema de la violencia sea la evanescencia de su concepto. La violencia no solo parece producirse de múltiples maneras, sino que además desconocemos exactamente qué la caracteriza. Cuando escuchamos un grito -el de un dictador que espeta una verdad mediante el lenguaje o el que se profiere en la impotencia del lenguaje que no puede ni pensar ni contrarrestar lo real-; cuando damos cuenta de la violencia física, de su modo de irrumpir o de instalarse en el mundo y de normalizarse (al punto de hacerse invisible); cuando...