HERRANZ HERRANZ, ANTONIO
Hay un tiempo convencional que se puede medir cronológicamente (el tiempo de los relojes, el de los giros que la Tierra realiza sobre sí misma y alrededor del Sol), y hay otro que es el tiempo interior, ese que experimentamos y convertimos en vivencia, el que asumimos y nos sorprende por lo que nos enseña y nos descubre de nosotros mismos. La referencia podría ser la que ya nos mostró Proust en su A LA BÚSQUEDA DEL TIEMPO PERDIDO. Es una experiencia de calidad no de cantidad. Salvando las distancias, UN TIEMPO INESPERADO es el intento de indagar en lo que se ha vivido y en el misterio que conseguimos descubrir cuando ponemos en palabras los sentimientos encontrados. Es el tiempo que contiene al poema que, a su vez, contiene al tiempo que nos ha sido dado. UN TIEMPO INESPERADO es también la conciencia del recuerdo y la transformación de lo recordado en materia poética.