KANAI, MIEKO
Tokio, mediados de los noventa. Natsumi vive con sumarido y sus dos hijos en un piso de tres habitacionesa media hora de Shibuya, con una cocina como las queadmiraba en las revistas. Los d¡as avanzan casi siempre dela misma manera: pone la colada, hace la compra en unsupermercado cuyos pasillos conoce de memoria, visita asus amigas y vuelve a casa para preparar la cena.Natsumi tiene todo lo que se supone que una mujer debedesear, pero algo no encaja. De vez en cuando se marea.Las vecinas cuentan en qué ocupan sus tardes y todo parecemás interesante que lavar y cocinar. Por las noches, su ma-rido le habla y ella asiente sin escucharlo del todo. Con losniños, la paciencia se le acaba enseguida. Mientras las mis-mas tareas, conversaciones y pensamientos se repiten d¡atras d¡a, una inquietud dif¡cil de nombrar se cuela en unavida que, vista desde fuera, parece perfectamente resuelta.Con ecos de Clarice Lispector, Elena Ferrante y del cinede Chantal Akerman, Un leve mareo es una de las novelasmás celebradas de Mieko Kanai. Admirada por escritorasde generaciones posteriores como Yoko Ogawa y HirokoOyamada, su obra ocupa un lugar central en la literaturajaponesa contemporánea.