BUÑUEL, LUIS / COL
Tierra sin pan fue un film rodado en las tierras altas de Las Hurdes en la primavera de 1933, el año tal vez
más decisivo de la II República Española. El tercer film de Buñuel, después de Un perro andaluz (1929) y
La edad de oro (1930), sería también el primero rodado íntegramente en su país y, así mismo, el primero
en que el cineasta afrontaba imágenes de la realidad.
El cine empezaba a hacerse sonoro y a producir noticiarios que pronto se convertirían en propaganda. El
documental fue entonces para los cineastas independientes un camino creativo nuevo de percepción y de
comunicación. Como cineasta proviniente de las vanguardias, Buñuel encara aquí, con muy escasos medios,
un relato contrario al exotismo y centrado en lo cercano, en las inclemencias de una sociedad en la que se
podían reconocer los ancestros de la España rural de la época. Un film sobre la miseria social, el consenso
político y los límites de la transformación colectiva, así como sobre el papel del espectador, al que no
concede la posibilidad de la compasión.
Para hacer Tierra sin pan, Buñuel convocó un equipo interdisciplinar que reunió las actitudes culturales y
políticas más significativas de la época y los medios que las expresaban: cine, artes plásticas con materiales
pobres, fotografía, periodismo, poesía, pedagogía, etnografía, antropología. De Aragón llegaron el
escultor, pedagogo e impulsor anarquista Ramón Acín (1888-1936), que produciría el film, y el profesor y
museólogo Rafael Sánchez Ventura (1897-1984), también comprometido con los anarquistas. De París
llegaron el poeta, periodista y guionista Pierre Unik (1900-1945), el benjamín del grupo surrealista inicial,
ahora enrolado en el Partido Comunista Francés, y Eli Lotar (1905-1969), fotógrafo, cámara y
documentalista relacionado con los surrealistas parisinos y con la vanguardia fotográfica europea.
El film, que cierra la trilogía buñueliana anterior a la guerra civil, fue censurado durante el Bienio Negro
republicano gobernado por la derecha y no fue sonorizado y estrenado hasta ya empezada la guerra, a finales
de 1936, en París, y en Bélgica, Holanda y Gran Bretaña en 1937. También fue censurado. La copia completa
no fue restaurada, en versión francesa y bajo la supervisión de Buñuel, hasta 1964. Desapareció entonces la
coda republicana añadida al film en 1936 y que en ningún momento había formado parte de este documental
que en 1933 fue planteado como apelación a superar los límites de las buenas intenciones reformistas.
Con el tiempo, Tierra sin pan se ha convertido en una de las películas centrales de la obra de Luis Buñuel
(1900-1983) y el film que completa la formación de su mirada surrealista. Es también obra de referencia del
cine contemporáneo, muy en particular del documental y del ensayo cinematográfico sobre lo real, inclusive
en televisión, por su radical exploración del uso del sonoro y de cómo contar lo que el realismo estricto de
la cámara no puede explicar. Un relato mítico, un cuento cruel sobre la Europa de los años treinta.