LEWIS , CLIVE STAPLES
La oración es un auténtico don, un enorme obsequio de Dios. Así la comprende también Lewis. Con su total brillantez, se sirve de la correspondencia que mantiene con otro pensador para aportar claridad acerca de cuestiones como: ¿qué valor tiene orar?, ¿es un soliloquio que nadie oye?, ¿tiene sentido orar por los difuntos?, ¿por qué es importante la liturgia?
En sus argumentos, Lewis muestra una absoluta convicción y, a la vez, una enorme sensibilidad y comprensión hacia las debilidades y miedos del ser humano.