PADORNO, EUGENIO
Para que me durmiera, me contó cómo era la isla, según mis bisabuelos de niña le habían relatado. Venía su memoria con el viento y el polvo de un muy largo camino; cansada, se iba en la penumbra desatando la cinta del horizonte, desprendiendo de hatillos de palabras en medio de la gente sin cuerpo bajo el sol por el cuarto.