PLA, JOSEFINA
Josefina Plá nació en la Isla de Lobos a principios del siglo veinte, concretamente en 1903. Con tan sólo tres años de edad se trasladó con su familia a la península donde pasó su infancia y juventud. En 1927 y, tras conocer a quien sería su futuro marido, el artista paraguayo Andrés Campo Cervera, se estableció en Paraguay donde vivirá hasta su muerte en 1999.
La obra de Josefina Plá es muy amplia y abarca diferentes disciplinas. Además de ser una escritora verdaderamente prolífica (cuenta con una gran cantidad de títulos de poesía, narrativa y teatro, además de ensayos, obra crítica y de investigación histórica); fue periodista y artista plástica. Esta creadora multidisciplinar destacó también por su labor como docente (la Universidad Nacional de Asunción le concedió el título de Doctor Honoris Causa) y como investigadora, sobre todo, por impulsar la cultura paraguaya, labor que materializó en la creación de la Escuela Municipal de Arte Escénico, el Centro Arte Nuevo y el Museo Julián de la Herrería. En este sentido, también debe destacarse su inclusión como miembro numerario en la Academia Paraguaya de la Lengua Española y en la Academia Paraguaya de la Historia. Asimismo, perteneció al PEN Club Paraguayo (Club de escritores de Paraguay) y al Instituto de Cultura Hispánica. Fue nombrada Miembro de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), del Instituto de Investigaciones Históricas y de la Academia Hispanoamericana Rubén Darío, además de haber recibido varios premios y numerosos reconocimientos. Numerosas fueron sus colaboraciones en publicaciones de prestigio, tanto americanas como europeas.
Para el arte y la literatura paraguaya del siglo XX, su obra representa un punto de inflexión, un verdadero cénit cultural por su capacidad de transformación y de innovación, hecho que la convierte en maestra y en referente indispensable para varias generaciones de escritores y de artistas de ese país latinoamericano. De hecho, la crítica la incluye como una de las principales representantes de la Generación del 40 y una de las precursoras del feminismo en Paraguay.
Antes de su muerte esta Dama de la cultura, como se la conocía en los círculos literarios y artísticos, recibió varios homenajes en Paraguay y en el exterior, gracias a su labor en la formación de varias generaciones de artistas.
Su obra ha sido traducida al francés, inglés, rumano, alemán y esperanto.