MARTÍN VIVALDI, ELENA
DE TODO EL SENTIMIENTO QUE TENÍA De todo el sentimiento que tenía este mi amor tan tuyo y encantado, de todo mi latir entusiasmado, donde mi triste sangre discurría; de mis solas palabras, donde había temblores de pasión, y enamorado tierna ambición de ser para el amado el único enemigo a su porfía; de aquellos mi ensueños y recientes rotos por la cruel voz de tu mesura, cuando mis noches blancas y dementes fueron la aurora gris de mi locura; de mis únicas horas, luego ausentes, quedará ya en lo eterno mi amargura..