AA.VV
He tenido, desde que usted marchó, muchos deseos
de expresarle mi adhesión y afecto, y siempre me
ha detenido el temor de proporcionarle una nueva
molestia; usted no necesita unas líneas para saber
los que tiene a su lado, sé que no necesita usted de
ningún signo para reconocernos». Victoria Kent
Entre el 24 de diciembre de 1918 y el 1 de diciembre
de 1939, Manuel Azaña recibió cartas de
algunas de las principales voces de la vida intelectual
y política de su tiempo. Escritas desde la esperanza
y la derrota, estas misivas constituyen hoy un testimonio
privilegiado de la vida cultural, moral y
política de España.
Lejos de limitarse a un mero ejercicio crítico,
miradas procedentes de distintas disciplinas y
sensibilidades entablan un diálogo con las cartas
y las sitúan en su contexto histórico y humano,
arrojando luz sobre afinidades, tensiones y lealtades.
El resultado es una lectura en clave coral que
permite comprender no solo la figura de Azaña,
sino también el drama intelectual y político de
la Segunda República, la Guerra Civil y el exilio.
Un libro que nos acerca a la vida y al tiempo de
Manuel Azaña a través de las cartas de quienes lo
conocieron.
Manuel Azaña Díaz (Alcalá de Henares, 1880
Montauban, 1940) fue un destacado intelectual
y hombre de Estado del primer tercio del siglo xx.
Formó parte del Comité Revolucionario que proclamó
la República el 14 de abril de 1931, en
cuyo Gobierno ejerció como ministro de Guerra
y, hasta su dimisión en 1933, como presidente del
Consejo de Ministros. Defensor del laicismo y la
educación pública, impulsó profundos y revolucionarios
avances.
En mayo de 1936 ocupó la presidencia de la
República, un mandato sacudido por la Guerra
Civil. Su oratoria brillante y su pensamiento liberal
suscitaron tanta admiración como rechazo. Derrotado,
murió en Francia, como símbolo de la tragedia
republicana y del exilio. Su legado político e
intelectual sigue siendo una
referencia imprescindible
para comprender la historia
de España.