BORJA, CARMEN
Como quien huye.
Entro en Mañana de Pascua, la luna en lo alto.
Voy con esas figuras, mujeres que caminan.
Un poeta es eso y lo sabe.
La obra va escribiéndose a sí misma.
Respira, latente.
Los sin voz recogen las migajas en su huída.
La fuente secreta es tristeza. Pero después llega el canto:
plegaria, consuelo, celebración.
Y la alegría que inventa.
Algunos eligen el camino difícil,
donde está la gran intuición, la semilla.
El amor es sin muerte.