PARIS LOPEZ, DIEGO
ANTONIO ROJAS (@mapadeutopias)
Hace pocos meses nos hacíamos eco en esta misma sección de un texto teatral, ¡Lorca, Lorcadia!, escrito por Damià Barbany e inspirado en la producción dramática del poeta granadino. Ahora es otro actor, dramaturgo y director, Diego París López (Madrid, 1972), quien recurre a la figura del genial escritor asesinado en 1936 para construir una original pieza de teatro en dos actos y un epílogo: La casa encantada.
Entre el 7 de marzo y el 12 de junio de 1930, Federico García Lorca permaneció en la isla de Cuba, invitado por el prestigioso intelectual Fernando Ortiz que dirigía la Sociedad Hispanocubana de Cultura para impartir unas conferencias. Durante su estancia en la isla entabló una gran amistad con los hermanos Loynaz Muñoz Enrique, Carlos Manuel, Flor y Dulce María, que obtuvo el Premio Cervantes en 1992-, en cuya mansión de El Vedado invirtió casi todas las tardes mientras permanecía en La Habana. Poesía, música y juegos servían como entretenimientos para aquellas veladas culturales.
Nueve décadas después, los cinco protagonistas vuelven a verse las caras en aquel lugar, que Lorca llamaba cariñosamente "La casa encantada". El suyo es un reencuentro en el más allá, propiciado por un conjuro de sangre que supuestamente hicieron el granadino y Carlos Manuel con una santera durante un viaje a Santiago de Cuba. Desde la incorporeidad que les ha concedido la muerte recuerdan los días vividos en compañía, pero también lo acaecido a cada uno. Y se lamentan del triste deambular en soledad al que les ha condenado la parca.