MATEO DEL PERAL, LUIS REGINO
El retrato humano que familiares y amigos esbozan de Felipa, la librera de la Alcarria que con su sencillez y humanidad encandiló al Madrid universitario de los años 60 y 70 desde su librería, converge en su carácter vital, inteligente y brioso. Detestaba que la llamaran La Felipa porque lo consideraba peyorativo y este genio le acompañó durante toda su trayectoria vital. Abandonó su pueblo, el municipio alcarreño de Yélamos de Arriba, y sin apenas estudios fundó en 1944 la Librería Felipa en la calle de los Libreros de Madrid, en el corazón de la capital, a dos pasos de la Gran Vía. Ahí comenzó una andadura cuyo legado homenajeará el lunes 23 de abril el Ayuntamiento de Madrid.
Ochenta años consagrada a su oficio y lo que ella valoraba más, sus estudiantes, a los que destinaba sus sabios consejos para sacar lo mejor de ellos. Mi tía fue una institución para el mundo universitario, una mujer audaz y altruista que prestaba los libros a los jóvenes que no podían costeárselos, recuerda a eldiarioclm.es su sobrino Juan José Asenjo, heredero del legado cultural de su tía abuela. Esa actitud cercana y entrañable la convirtió en la tía de los estudiantes, el apodo con el cariñosamente la conocían los universitarios de la época.