PIA, PASCAL
Guillaume Apollinaire nació en Roma, en la Ciudad Santa de la cristiandad, el 20 de agosto de 1880. Era hijo natural de Angélica de Kostrowitzky, una joven polaca de veinte años, (que a su vez era hija de un camarero del Papa), y de Francesco Flugi dAspermont, antiguo oficial de la armada real de las Dos Sicilias. Su padre, casi veinte años mayor que su madre, nunca lo reconoció legalmente, ni tampoco a su hermano Albert, dos años más joven que Apollinaire. Durante toda su vida el poeta hizo contradictorias confidencias a sus amigos sobre la figura misteriosa de su padre ausente, y hasta llegó a sugerir confidencialmente a alguno de los más allegados que su padre, en realidad, fue un elegante cardenal de la Santa Sede, muy próximo al Santo Padre.
A pesar de todo Apollinaire no era tan excéntrico como generalmente se afirma. Era un vitalista con sentido del humor que profetizaba el inmediato advenimiento de un mundo mejor, lleno de creatividad y de sorpresas. Todo lo nuevo lo hacía suyo con entusiasmo. Como él mismo escribía en una carta a Henri Martineau lo que me gusta no es dar la campanada, sino que amo la vida, y cuando uno sabe ver en su derredor, percibe las cosas más curiosas, y también las más atractivas. Valoraba la vida sobre todas las cosas, y dentro de la vida figuraban, ocupando un lugar muy especial, las mujeres, que tanto lo hicieron sufrir. Y puesto que era vitalista, admirador de las mujeres y gozaba de un excelente sentido del humor, era también casi naturalmente pacifista.