ORTUÑO ARREGUI, ED.
Los pensadores medievales asumieron una doble tarea: por un lado, ofrecer una fundamentación racional de las verdaderas reveladas, mostrando su coherencia interna y su plausibilidad filosófica; por otro, delimitar los alcances de la razón humana, reconociendo los límites de la especulación filosófica frente al misterio de lo divino.