JULIET, CHARLES
Los verbos son amarillos. Son abejas, abejorros, avispas, que zumban, que buscan dar en el clavo. Llevan la miel de las frases, y así lo hace Charles Juliet, y más aún, en pintura, Fabienne Verdier. Pequeños perímetros de vidas, pasadas entre las páginas, echadas sobre los lienzos, búsquedas que van de un vacío al otro, que pasan de un abismo al otro. Uno no nace una sola vez. Lo hace sin cesar, cada día es un parto.