WEIL, SIMONE
Una crítica lúcida y feroz al peligro
de las palabras vacías que alimentan
las guerras modernas. Recuperar el
sentido es nuestro único antídoto.
SINOPSIS
El síntoma más angustiante de la mayoría de losconflictos que ven el día en la
actualidad es su carácter irreal. Tienen aúnmenos realidad que el conflicto entre
griegos y troyanos. En el centro de laguerra de Troya había, al menos, una
mujer que era, por cierto, la perfecciónde la belleza. Para nuestros contemporáneos
el lugar de Helena lo ocupanpalabras escritas con mayúscula. Si tomamos
una de esas palabras, infladas a base de sangre y lágrimas, e intentamos
estrujarla, la encontraremos vacía de contenido. Las palabras con contenido
y con sentido no son mortíferas. Si en alguna rara ocasión, una de ellas se ve
mezclada con alguna efusión de sangre, será más bien por accidente que por
fatalidad, y se tratará entonces, por lo general, de una acción limitada y eficaz.
Y ADEMÁS...
Vigencia absoluta :El texto dialoga de forma directa con nuestra
época. Formato accesible, Autora de culto en auge. Lectores potenciales:
sector académico,