STENDHAL, HENRI BEYLE
En 1806 Stendhal tenía 23 años y soñaba con conseguir algún cargo importante a la sombra del «gran hombre» que le permitiese vivir en París su existencia de diletante aficionado al teatro, la música y los salones de las grandes damas, mientras seguía tanteando su destino como el gran dramaturgo que nunca llegó a ser.
Este tercer volumen de los Diarios abarca los cuadernos escritos entre enero de 1806 y diciembre de 1810, durante los cuales Beyle viajó con la Grande Armée a Prusia y Austria como comisario de guerra adjunto y vivió en Braunschweig y Viena en 1808 y 1809 respectivamente. El año 1810 lo pasó íntegramente en París, en donde fue nombrado auditor del Consejo de Estado, cumpliendo así su sueño de ambición a la vez que se garantizaba una vida desahogada.
En las páginas de su Diario, Stendhal desvela sus más íntimos sentimientos y observaciones, sus inseguridades en sociedad, su timidez con las mujeres, incluso las más penosas aventuras sexuales, con una absoluta y abrumadora sinceridad. Hay en su escritura un análisis minucioso, riguroso y tenaz de sí mismo, de sus ideas, sus sentimientos y sus comportamientos, como medio para llegar al conocimiento del ser humano. «Para conocer al hombre, basta con estudiarse a sí mismo; para conocer a los hombres, hay que tratarlos. Yo conozco muy poco a los hombres. Mis estudios se han centrado en el hombre». De ese hondo entendimiento de lo humano nacerán más tarde los personajes complejos y profundamente verdaderos de sus grandes novelas.