REYES, MIRIAM
sonreído de placer al ver mi carne sonrosada apretada y perfumada para ti -a todo te diría que sí - para dejarte orgullosa y satisfecha por el trabajo acabado. Viene de mí, sólida y maciza como este roble - pensarías- por fin ha aprendido lo que significa ser una mujer. Mi interpretación sería perfecta.