DAIVE, JEAN
Obras como las de Jean Daive generan el espacio para que
renazca nuestra capacidad de pensar, sentir, habitar y
actuar. Leyendo estos poemas no es difícil entender la
afinidad que Celan sintió con Daive: una poesía que
reduce al mínimo sus elementos, que transforma la
sonori-dad en materia del poema y se acerca a la
experiencia mística, de borrado personal, para abrirse a
algo más a través del lenguaje.
Un texto exigente y sin concesiones, que remite a la
larga estirpe de experimentación verbal, gráfica y
sintáctica abierta por Mallarmé.