TURRADO DE LA FUENTE, JOSÉ CARLOS
distribuciones.es/imagenes/9788418/978841856674.GIF Que los automóviles existen parece una obviedad, pero no lo es. De hecho, hace doscientos años no existían. Tuvimos que fabricarlos. De un siglo a esta parte, aceleradamente en los últimos años, nos hemos olvidado de embellecernos los unos a los otros. Los resultados hablan por sí mismos. Qué cabía esperar. ¿Cuándo olvidaron los poetas cuál era su principal función social?