AQUILLUÉ DOMÍNGUEZ, DANIEL
Habiendo tenido la oportunidad de asistir al largo camino de su gestación y desarrollo, constituye para mí una gran satisfacción personal prologar este libro, cuyo
autor destacó ya, siendo joven alumno de la Facultad de Filosofía y Letras, por su
inquietud intelectual y por su no menor pasión por la Historia, de los que fui testigo.
Resultado de la tesis doctoral que Daniel Aquillué defendió en mayo de 2017
en la Universidad de Zaragoza la cual contó con la financiación de una beca predoctoral de la Diputación General de Aragón, y cuyo tribunal compusieron Mari
Cruz Romeo, Jean-René Aymes y Carmelo Romero, otorgando la máxima calificación, es el producto resumido y adaptado al medio editorial de cuatro años de investigación, de explotación sistemática de fuentes históricas y de la elaboración de
una metodología interpretativa.
Ya en las primeras líneas introductorias justificativas de la elección de los límites cronológicos de su estudio Daniel Aquillué pone el acento en la significación
de aquella década que, abierta a raíz de la muerte de Fernando VII el 29 de septiembre de 1833, comprendió las dos regencias habidas durante la minoría de edad
de su hija Isabel: años convulsos, de incertidumbres y de magma revolucionario,
resume; años marcados por la confluencia de una larga guerra civil de siete años y
un proceso revolucionario que, anunciado en el verano de 1835, acabaría por concretarse un año después; años que definieron la forma de ejercer la política, y que
fueron generadores de todo un conjunto de experiencias y vivencias colectivas entre
las clases populares.